LA CAMISA Y EL PAN.
Arena en la garganta, un aire helado.
Poco pan para los hombros caídos.
La camisa, un recuerdo de océanos perdidos.
Una estrella en la carretera, ¿o era arena estrellada?
Sus pies, como dos alas rotas en el verano.
El cielo, un libro abierto.
Su nombre, escrito en la lengua del fuego.
Gigante asomando entre las flores de la arena.
Grandeza que se pierde entre pasos y pasos.
Perdería, para siempre, la camisa y el pan.
La arena, un océano de estrellas muertas.
Sus alas, una promesa de cielo luminoso.
En la lengua, el nombre grabado a fuego.
Camino entre océanos, con el peso de los hombros.
El libro del verano, helado como una camisa.
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