TERRA

DESDE LO PROFUNDO DE LA TIERRA

Pensar. Escribir palabras que el sistema aún no puede descodificar. Hablar entre cuatro paredes, en habitaciones que devuelven el eco de ag...

viernes, 19 de abril de 2024

*El fantasma incansable

## **El fantasma incansable** En el laberinto de la memoria, entre calles empedradas y recuerdos sepultados, habitaba un alma errante, un fantasma incansable llamado Tomás. Su hogar no era un espacio físico, sino una constelación de casas, cada una un universo de vivencias y emociones. Tomás, cual coleccionista de tesoros, atesoraba cada rincón donde había experimentado la belleza, la bondad y la plenitud. Las casas, para él, no eran simples estructuras de piedra y madera, sino seres vivos que respiraban historias. Sus paredes, como lienzos silenciosos, narraban capítulos de su vida, de amores perdidos y risas compartidas. Con la habilidad de un artista, Tomás esculpía en su mente la fisonomía de cada habitación, convirtiéndolas en rostros familiares. Sus dedos espectrales recorrían las paredes, acariciando las texturas y reviviendo los momentos que allí habían tenido lugar. Era un ser peculiar, Tomás, incomprendido por muchos. Su profunda conexión con las casas era vista como una neurosis, una obsesión que lo alejaba del mundo tangible. Sin embargo, él no se inmutaba por las críticas. Su corazón, un cofre de recuerdos, guardaba la esencia íntima de cada hogar, el misterio que habitaba en cada mueble, en cada objeto cotidiano. Para Tomás, la muerte no era un final, sino un portal hacia un viaje infinito. En su visión, los fantasmas, lejos de ser seres aterradores, eran almas nostálgicas que regresaban a sus hogares terrenales, buscando revivir la calidez de un abrazo, la melodía de una risa, el aroma de un plato familiar. En su futuro fantasmal, Tomás se veía recorriendo una a una las casas que había amado, diseminadas por el tiempo y el espacio. En las ciudades bulliciosas y en las aldeas tranquilas, en las páginas de novelas y en los anales de la historia, le esperaban sus hogares, ansiosos por ser revisitados. Tomás, el fantasma incansable, era un guardián de recuerdos, un peregrino de la memoria, un ser que había encontrado en las casas no solo un refugio, sino una extensión de su alma.

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