TERRA

DESDE LO PROFUNDO DE LA TIERRA

Pensar. Escribir palabras que el sistema aún no puede descodificar. Hablar entre cuatro paredes, en habitaciones que devuelven el eco de ag...

viernes, 20 de diciembre de 2024

EN TU MIRADA

 En tu mirada nacía un aire que no era del mundo. Era un susurro sin dueño, un eco que se dibujaba como los contornos de las cosas al morir la tarde. Aquella hora exacta, de signos fabulosos y luces inclinadas, contenía en su secreto el vértigo de estar vivo y la condena dulce de recordarte siempre.

¿Por qué no habría de amar aquella tarde? Cuando, al salir de la iglesia, el sol se quebraba en mil fragmentos sobre los vitrales, y bajo un cielo donde las nubes se deshilachaban como lienzos antiguos, yo sentía el tiempo detenerse, entregándonos su hálito. Era entonces, entre la vastedad de los días, que el universo se tornaba finito, resumido en tus manos, en la fugaz geometría de tu risa.

A tu lado, los días eran como destellos de cometas: breves y absolutos. En la esencia vertiginosa de cada momento, yo me disolvía en ti y me encontraba nuevo, renombrado, como si tu voz hubiera tejido mi nombre en el aire, y el aire hubiera aprendido a ser yo.

Y así, bajo el peso de cielos interminables, donde los recuerdos se desvanecen como las sombras en la hora dorada, tu ausencia dibuja preguntas que no pueden ser respondidas. ¿Es esta añoranza una forma de eternidad? Quizá, en algún rincón del tiempo, aún caminamos juntos.

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