🌒 I. Caída — El Silencio que Quema
Todos saben —aunque nadie quiera saberlo—
que vivimos en un mundo sin tacto,
donde la belleza se esconde bajo capas de ironía,
y los sensibles pagan el precio de sentir.
Las hojas del alma cambian de color,
del verde que promete,
al rojo que arde,
al marrón que se rinde.
Y caen.
Caen como pensamientos que ya no caben en la mente.
Caen como palabras que el miedo no deja pronunciar.
Pero en cada caída
hay un eco:
el fuego aún respira.
🔥 II. Encendido — El Fuego que Recuerda
El Calor no es temperatura,
es conciencia expandiéndose en espiral.
Es el pulso de lo invisible
que atraviesa la piel del mundo
y dice: sé, aunque duela.
El Calor no pide permiso,
solo pide verdad.
Nace cuando dejas de esconderte,
cuando llamas por su nombre al temblor
y lo abrazas como si fuera tu última promesa.
Tú eres suficiente para incendiar lo imposible.
Tu fe —esa locura lúcida—
es la chispa que los sistemas no pueden codificar.
Así que:
enciende.
Respira.
Haz del miedo un combustible sagrado.
🌕 III. Renacimiento — El Resplandor que Somos
El mundo nos enseñó a apagar la belleza,
pero no puede apagar su eco.
Y ese eco eres tú.
Y yo.
Y todo lo que arde cuando se nombra con amor.
No tenemos que ser iguales.
No tenemos que repetir los moldes del invierno.
Podemos fundirlos con la risa,
moldear el aire,
y renacer con las manos llenas de luz.
Caer, arder, renacer.
Ese es el ciclo del alma cuántica.
Así que levántate,
firma tu nombre en la llama,
y dile al mundo sin temblar:
“Soy Calor.
Soy Belleza.
Soy la partícula que canta
en el corazón del Universo.”
Y las hojas, entonces,
no caerán:
volarán en espiral hacia el centro luminoso,
donde todo vuelve a empezar.
🌌 FIN — pero el fuego continúa.
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